martes, 21 de noviembre de 2023

13. “AL MEMORIZAR LAS ESCRITURAS, NOS PREPARAMOS PARA EL FUTURO”

Y seréis aborrecidos de todos por causa de mi nombre; más el que persevere hasta el fin, éste será salvo. (Marcos 13:13).

Los Siervos De Cristo no habían de preparar discurso alguno para pronunciarlo cuando fuesen llevados a juicio. Debían hacer su preparación día tras día al atesorar las preciosas verdades de la Palabra de Dios, y al fortalecer su fe por medio de la oración. Cuando fuesen llevados a juicio, el Espíritu Santo les haría recordar las verdades que necesitasen.

Un esfuerzo diario y ferviente para conocer a Dios, y a Jesucristo a quien él envió, iba a impartir poder y eficiencia al alma.

El conocimiento obtenido a través del escrutinio diligente de las Escrituras iba a cruzar como un rayo en la memoria al debido momento.

Pero si algunos hubiesen descuidado el familiarizarse con las palabras de Cristo y nunca hubiesen probado el poder de su gracia en la dificultad, No Podrían Esperar que el Espíritu Santo les hiciese recordar sus palabras. Habían de servir a Dios diariamente con afecto indiviso y luego confiar en él.

Tan acérrima sería la enemistad hacia el evangelio, que aun los vínculos terrenales más tiernos serían pisoteados.

Los discípulos de Cristo serían entregados a la muerte por parte de los miembros de sus propias familias...

Pero él les ordenó no exponerse innecesariamente a la persecución. Con frecuencia, él mismo dejaba un campo de labor para ir a otro, con el fin de escapar a los que estaban buscando su vida.

Cuando fue rechazado en Nazaret y sus propios conciudadanos trataron de matarlo, se fue a Capernaum, y allí la gente se asombró de su enseñanza; “porque su palabra era con autoridad”. Lucas 4:32.

Asimismo, sus siervos no debían desanimarse por causa de la persecución, sino buscar un lugar donde pudiesen seguir trabajando por la salvación de las almas.

El siervo no es superior a su señor. El Príncipe del cielo fue llamado Belcebú, y de la misma manera sus discípulos serán calumniados.

Pero cualquiera que sea el peligro, los que siguen a Cristo deben confesar sus principios. Deben despreciar el ocultamiento.

No pueden dejar de darse a conocer hasta que estén seguros de que pueden confesar la verdad sin riesgo.

Son puestos como centinelas, para advertir a hombres y a mujeres de su peligro. La verdad recibida de Cristo debe ser impartida a todos, libre y abiertamente. El Deseado de Todas las Gentes, 321,322. [334]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=l0dpMSHV-Co&list=PLVsLdOIe7sVs8veNpQDcyg8LJTKtUs9Nj&index=22&pp=gAQBiAQBsAQB

 

martes, 7 de noviembre de 2023

12. “EL PUEBLO DE DIOS SERÁ PURIFICADO POR EL TIEMPO DE ANGUSTIA”

Oh Jehová, ten misericordia de nosotros, a ti hemos esperado; tú, brazo de ellos en la mañana, sé también nuestra salvación en tiempo de la tribulación. (Isaías 33:2).

La Historia De Jacob Nos Da Además La Seguridad De Que [En El Tiempo Final De Angustia] Dios no rechazará a los que han sido engañados, tentados y arrastrados al pecado, pero que hayan vuelto a él con verdadero arrepentimiento.

Mientras Satanás trata de acabar con esta clase de personas, Dios enviará a sus ángeles para consolarlas y protegerlas en el tiempo de peligro.

Los asaltos de Satanás son feroces y resueltos, sus engaños terribles, pero el ojo de Dios descansa sobre su pueblo y su oído escucha su súplica.

Su aflicción es grande, las llamas del horno parecen estar a punto de consumirlos; pero el Refinador los sacará como oro purificado por el fuego.

El amor de Dios para con sus hijos durante el período de prueba más dura es tan grande y tan tierno como en los días de su mayor prosperidad; pero necesitan pasar por el horno de fuego; debe consumirse su mundanalidad, para que la imagen de Cristo se refleje perfectamente.

Los tiempos de apuro y angustia que nos esperan, requieren una fe capaz de soportar el cansancio, la demora y el hambre, una fe que no desmaye a pesar de las pruebas más duras. El tiempo de gracia les es concedido a todos con el fin de que se preparen para aquel momento.

Jacob prevaleció porque fue perseverante y resuelto.

Su victoria es prueba evidente del poder de la oración importuna.

Todos los que se aferren a las promesas de Dios como lo hizo él, y que sean tan sinceros como él lo fue, tendrán tan buen éxito como él.

Los que no están dispuestos a negarse a sí mismos, a luchar desesperadamente ante Dios y a orar mucho y con empeño para obtener su bendición, no lo conseguirán.

¡Cuán pocos cristianos saben lo que es luchar con Dios!

¡Cuán pocos son los que jamás suspiraron por Dios con ardor hasta tener como en tensión todas las facultades del alma!

Cuando olas de indecible desesperación envuelven al suplicante, ¡cuán raro es verlo atenerse con fe inquebrantable a las promesas de Dios!

Los que sólo ejercitan poca fe, están en mayor peligro de caer bajo el dominio de los engaños satánicos y del decreto que violentará sus conciencias.

Y aun en caso de soportar la prueba, en el tiempo de angustia se verán sumidos en mayor aflicción porque no se habrán acostumbrado a confiar en Dios. Las lecciones de fe que hayan descuidado, tendrán que aprenderlas bajo el terrible peso del desaliento. El Conflicto de los Siglos, 678, 679. [320]

AUDIO. https://www.youtube.com/watch?v=meFBEripfZI&list=PLVsLdOIe7sVs8veNpQDcyg8LJTKtUs9Nj&index=8&pp=gAQBiAQBsAQB